El pueblo de Aliste que busca campaneros para que su campanario no quede en silencio

Un taller abierto los días 28 y 29 de marzo invita a todos los interesados a aprender el arte centenario de tocar las campanas en la iglesia de Nuez de Aliste, dentro de la III Semana Santa Cultural, con el objetivo de garantizar el relevo generacional de esta tradición
Foto de un campanero. Imagen de la página web de Nuez de Aliste
photo_camera Foto de un campanero. Imagen de la página web de Nuez de Aliste

En Nuez de Aliste, un pueblo donde cada sonido tiene historia, las campanas no solo marcan el tiempo; son la voz de la comunidad. Durante siglos han llamado a la fiesta, al duelo o a la alerta, acompañando la vida de sus vecinos. Hoy, sin embargo, ese patrimonio corre peligro: la falta de relevo generacional amenaza con que el campanario quede en silencio.

Para evitarlo, los maestros campaneros Julián Lorenzo y Pedro Martiáñez han decidido dar un paso adelante. Consciente de que la tradición se transmite de mano en mano, han organizado un casting-taller abierto a todos los vecinos interesados en aprender a tocar las campanas, con la esperanza de formar un grupo estable que mantenga vivo el sonido del pueblo.

En estas sesiones, los días 28 y 29 de marzo, los participantes no solo aprenderán los ritmos y secretos del repique: descubrirán un lenguaje que une generaciones, que se ha transmitido de padres a hijos y que forma parte de la memoria colectiva del pueblo. No es un taller técnico; es un encuentro con la tradición oral más viva, un momento para sentir la fuerza del bronce y entender cómo, en Nuez, el sonido se convierte en comunidad.

El acceso al campanario estará limitado y controlado por motivos de seguridad, y se recomienda asistir con ropa de abrigo y protección auditiva, sobre todo para los niños, ya que en la torre la temperatura desciende y el repique es intenso.

Cartel en busca de campaneros
Cartel en busca de campaneros

La iniciativa, impulsada por la Asociación Cultural Fuente Grande dentro de la Semana Santa Cultural, busca que los vecinos se involucren activamente en la preservación de una tradición que define la identidad del pueblo. En un contexto donde muchos rincones de la España Vaciada luchan por no perder su historia, el repique de las campanas de Nuez se convierte en un símbolo de resistencia y memoria.

Aquí, la recompensa no es económica: es mantener viva una parte esencial del pasado del pueblo y asegurar que, mientras haya quienes quieran aprender, el campanario siga hablando, llamando y contando historias.

Sesión I: Repicando las campanas

  • Fecha y hora: 28 de marzo, de 17:00 a 18:30 horas

  • Maestros campaneros: Julián Lorenzo y Pedro Martiáñez

  • Lugar: Iglesia de Nuez

En esta primera sesión, los participantes descubrirán cómo las campanas no solo marcan el tiempo, sino que son un código vivo que durante siglos ha organizado la vida del pueblo. Los asistentes aprenderán los ritmos y secretos del repique, de la mano de quienes mejor conocen la tradición. No se trata solo de un taller técnico: es un encuentro con la memoria y la comunidad, donde sentir la fuerza del bronce se convierte en una experiencia que une generaciones.

 

Sesión II: Profundizando en el arte del repique

  • Fecha y hora: 29 de marzo, de 7:00 a 18:30 horas

  • Maestros campaneros: Julián Lorenzo y Pedro Martiáñez

  • Lugar: Iglesia de Nuez

La segunda sesión está pensada para profundizar en el lenguaje de las campanas, aprendiendo toques que durante siglos organizaron la vida en Nuez de Aliste. Las campanas no solo llamaban a misa; eran el sistema de alerta y comunicación de todo un pueblo.

Los participantes practicarán toques singulares como el “detentenublao”, usado ancestralmente para alejar tormentas y proteger las cosechas; el toque “a concejo”, que convocaba a los vecinos para trabajos comunes; o el toque “a fuego”, cargado de urgencia. También se enseñarán los repiques de grandes solemnidades y festividades religiosas.

 

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