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Penitencia gallega Destacado

Nico Di Biase y Dani Mateos en un encuentro de esta campaña. Nico Di Biase y Dani Mateos en un encuentro de esta campaña.

El Zamora CF cae en Ferrol (3-0) y deja una imagen muy pobre ante un Racing que dominó el encuentro desde el inicio y que no permitió que los zamoranos crearan ocasiones.

Los partidos, cuando se pierden, es porque no se hacen las cosas bien y porque el contrario no permite hacer las cosas. El partido en Ferrol tuvo un poco de cada uno de las dos cosas y es que el Zamora no encontró su mejor fútbol y, además, el Racing de Ferrol hizo un gran encuentro y maniató a los hombres ofensivos del club rojiblanco.

El partido acabó de una forma parecida a la anterior salida rojiblanca, en Santiago de Compostela, pero la imagen fue distinta a la que se vio en San Lázaro. Los rojiblancos salieron serios, a esperar al rival en su campo y esperar las contras para hacer daño a los ferrolanos. Sin embargo esas contras nunca existieron y es que la transición ofensiva de los zamoranos no funcionó como debía.

El juego entre líneas que tanto daño hace cuando lo realizan Rubén Sánchez y Jorge Hernández, no fue permitido por un Racing de Ferrol que supo presionar muy bien la salida de balón local. El centro del campo zamorano, correcto en la presión durante la primera media hora de partido, no fue capaz de llevar la manija del encuentro y tanto Di Biase como Jacobo Trigo estuvieron desdibujados.

El Zamora esperaba y el Racing de Ferrol dominaba el encuentro pero sin crear ocasiones. Sin embargo, la primera clara que tuvieron, acabó en gol de Iosu. Un balón entre líneas que se le mete entre las piernas a Imanol y que Dani Mateos no es capaz de salvar bajo palos. Los ferrolanos, mejores hasta el momento, veían ese dominio recompensado con un gol.

Hasta el descanso, el Zamora se mostró falto de ideas y únicamente Santos, con alguna internada por banda, parecía poder superar la presión gallega.

En la reanudación Aguirre hizo algunos ajustes y pareció, durante unos minutos, que el equipo rojiblanco se reencontraba consigo mismo. El balón pasaba por la medular zamorana y Rubén Sánchez conseguía entrar en juego, aunque sin acierto. Cuando mejor estaban los zamoranos, nivelando el encuentro, Vela se fue de Prada y entraba en el área donde Di Biase le robaba el balón y pedía falta que el colegiado no señaló. El rechace lo recogía Iago y después de tocar en Jacobo entraba en la portería zamorana.

El Zamora notó el golpe de recibir un segundo gol y Roberto Aguirre decidió mover el banquillo. Dalmau y Rodri fueron los elegidos para sustituir a Di Biase y Mateos, dos cambios ofensivos que tenían la intención de que el balón comenzara a ser zamorano. Aunque se notó una ligera mejoría, no era el día de los rojiblancos y mientras el Racing de Ferrol esperaba atrás, los pupilos de Aguirre perdían balones fáciles y permitían las contras gallegas.

El técnico zamorano quemó las naves dando entrada a Hugo por un desdibujado jorge y a los pocos minutos veía como Rodri, uno de los tres hombres de refuerzo, se retorcía el tobillo y tenía que abandonar el terreno de juego.

Con el partido ya prácticamente finalizado, los gallegos tuvieron una más a cargo del ex-rojiblanco, de infausto recuerdo para la parroquia zamorana, Manu Barreiro que no perdonó y hacía el tercero de los gallegos.

El Zamora se vuelve a ir de vacío de un partido en tierras gallegas y, pese a que la falta de intensidad que se notó en Santiago no existió en Ferrol, la imagen de los zamoranos fue demasiado pobre.

El Zamora tiene que esperar al final del encuentro entre Oviedo y Real Avilés para conocer si continúa siendo líder.

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