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Toro, la sangre de la tierra Destacado

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Vista que ofrece la Vega de Toro, que destaca por la fertilidad de sus campos, bañados por el río Duero Vista que ofrece la Vega de Toro, que destaca por la fertilidad de sus campos, bañados por el río Duero

Desde la capital, siguiendo la ruta del Duero en dirección a Valladolid, encontramos la comarca de Toro y su Alfoz. Una tierra hermosa y próspera de vegas fértiles y afamados cultivos de la vid, de donde se extrae la sangre de la tierra, el tinto de Toro, el tesoro líquido de la provincia.

El cultivo de la vid y el vino son el motor de toda la comarcaSi somos carne y sangre, puede decirse que el vino de Toro es la sangre de la tierra, que corre por sus venas desde hace siglos y ha calmado la sed de reyes, nobles y peregrinos. Vino recio que con los años y la ciencia ha ido domando su aspereza hasta lograr los caldos de fama internacional que fermentan pacientemente en las bodegas.

Veinte municipios conforman la comarca toresana: Abezames, Aspariegos, Bustillo del Oro, Fresno de la Ribera, Fuentesecas, Gallegos del Pan, Malva, Matilla la Seca, Morales de Toro, Peleagonzalo, Pinilla de Toro, Pozoantiguo, Toro (con su anejo Tagarabuena), Valdefinjas, Venialbo, Vezdemarbán, Villalonso, Villalube, Villardondiego y Villavendimio.

La comarca cuenta con una población total de 13.377 habitantes. Su cabeza es la ciudad de Toro, a sólo 32 kilómetros de Zamora, cercana a los 10.000 habitantes, cuyas gentes se caracterizan por un carácter hospitalario y alegre que se pone de manifiesto en las múltiples fiestas en las que participa todo el pueblo toresano.

Además del Duero, también bañan sus tierras los ríos Guareña, Hornija y Bajoz, así como el arroyo Talanda, conformando una zona fértil donde la agricultura es uno de sus motores esenciales.

Haciendo historia

El verraco celtibérico es el que da nombre a la comarcaEl origen de Toro es celtibérico y romano aunque poco se conoce de aquella época. Fue repoblada por el rey García I de León en el año 899 ya que el lugar tenía suma importancia estratégica al asentarse sobre un cerro bajo el cual discurre el río Duero. Se cree que es el verraco celtibérico ubicado junto a la Puerta de Santa Catalina el que dio nombre a la ciudad, que lo luce en su escudo.

Además, Toro ha sido cuna de reyes, como Juan II; asimismo en Toro se reconoce como rey a Fernando III y en sus pagos, concretamente en Peleagonzalo, se libró la famosa Batalla de Toro en la guerra de los Reyes Católicos contra la Beltraneja, venciendo los primeros, lo que propició el trono para la reina Isabel.

De la importancia histórica de Toro da fe que tuvo rango de provincia, con presencia propia en Cortes. Comprendía, además, los partidos de Carrión de los Condes y Reinosa, que perdió al integrarse sus territorios en la provincia de Santander, Palencia, Valladolid y Zamora. La supresión tuvo lugar el 24 de agosto de 1803, época previa a la constitución de la Diputación, en 1813, que vertebraría la provincia tal y como la conocemos en nuestros días.

Patrimonio

La Colegiata de Toro es uno de los monumentos medievales más importantes de España. (Foto:spainisculture.com)Aunque toda la comarca posee parajes de gran belleza, la ciudad de Toro es un destino turístico de primera importancia. Sus calles, sus casas solariegas, su plaza porticada, sus iglesias y sus palacios dan fe de un pasado glorioso y de una riqueza patrimonial de primer orden.

La ciudad es en sí misma un recorrido monumental por el románico y el mudéjar, que después se extendería en dirección sureste a otras tierras como Alba de Tormes (Salamanca), Olmedo (Valladolid), Arévalo (Ávila) y Cuéllar (Segovia), por citar sólo los núcleos urbanos más importantes.

Como una joya, sobre una atalaya que domina el Duero, junto al paseo del Espolón, aparece la Colegiata, que comenzó a construirse en 1.100 y que custodia en su interior el maravilloso Pórtico de la Majestad.

Castillo de Villalonso. (Foto:castillovillalonso.es)Conforman además el conjunto histórico de Toro monumentos como el Alcázar, el puente romano (del siglo XII, pero erigido sobre uno romano), el Palacio de las Bolas (siglo XVII), el Monasterio de Santa Sofía, el Hospital de la Cruz, el Palacio de Valparaíso, San Julián de los Caballeros, el Palacio de las Leyes, el Palacio de los Condes de Requena, San Salvador de los Caballeros (donde hay un museo de escultura medieval), la ermita de Nuestra Señora del Canto o la Casa de la Nunciatura, entre otros.

En la comarca destaca también la presencia de buen número de templos con valiosos retablos, fruto de la labor que desarrollaron numerosos imagineros en sus talleres toresanos, como Sebastián Ducete y Esteban Rueda. También es visita obligada el Castillo de Villalonso.

Plaza de Toros de Toro, inaugurada en 1828Mención especial hay que hacer al Teatro Latorre y su histórica Plaza de Toros, inaugurada en 1828, declarada Bien de Interés Cultural con la máxima protección. En este sentido, hay que recordar que Toro fue el primer municicio en España en declarar los toros Patrimonio Inmaterial Cultural, declaración que acaba de ser aprobada por el Gobierno de España y a la que en dos años se han adherido cerca de 600 municipios, diputaciones y Comunidades Autónomas. Precisamente la Diputación de Zamora también declaró la Tauromaquia Patrimonio Inmaterial de la provincia por unanimidad de PP y PSOE, con la única abstención de IU.

Vista de la Vega de ToroEn cuanto a su patrimonio natural, Toro destaca por los valles fértiles que riega el Duero, conformando una riqueza paisajística de primer orden en una tierra mesetaria que apunta a la Castilla más profunda. Precisamente a orillas del Duero, en el término de Peleagonzalo, está ubicado un complejo de cinco estrellas superlujo, el Hotel Valbusenda, con bodegas y viñedos propios, que constituye el único establecimiento de esta categoría en la provincia.

Tradiciones

Semana Santa en Toro. (Foto:turismoenzamora.es)El sonido de las dulzainas y los redoblantes y su rica indumentaria tradicional entronca con la cultura castellana, si bien Toro se distingue por una riqueza exuberante en sus trajes de gala, entre los que destaca el de Viuda Rica, bordado en terciopelo negro con hilo de oro, o el de Labradora, con vistosos manteos de seda o "chinas", fruto del comercio que se estableció con los sederos del Levante.

Puede decirse que el toresano vive sus fiestas todo el año. Desde las tradicionales Águedas de Tagarabuena, pasando por sus famosos Carnavales o su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Regional, en la que destaca el rito de bendición de los conqueros o cagalentejas, que van pidiendo por las calles en silencio.

Tradicional desfile de carros en la fiesta de La VendimiaEl tiempo de la Pascua es el tiempo de las romerías. El Lunes de Pentecostés el Cristo de Las Batallas concita en torno a su ermita a centenares de romeros de toda la comarca. A las fiestas patronales del verano de prácticamente todos los pueblos, se unen en agosto las de San Agustín, patrón de Toro. Y en septiembre destaca la Fiesta de la Vendimia con su tradicional desfile de carros. Una fiesta en la que participan todos los vecinos del Alfoz (que también celebran sus vendimias, como es el caso de Morales de Toro) y que honra el modo de vida de las gentes de la comarca, dedicadas al vino generación tras generación.

La cultura del vino

El motor de la comarca es el cultivo de la vid y del vino. Más de cincuenta bodegas están integradas en el Consejo Regulador del Vino de Toro, que se extiende más allá de los límites de la comarca.

El cultivo de la vid conforma el paisaje de toda la comarca. (Foto:quebodega.es)El vino de Toro ya en el Medievo se servía en la copa de los reyes y gozó de privilegios reales, hasta el punto de estar exento de pagar aranceles en el puerto de Sevilla. Cantado por el Arcipreste de Hita, Góngora o Quevedo, del vino de Toro se dice que fue el primero en llegar a América y que a él debe su nombre la carabela La Pinta, bautizada así por el toresano Fray Diego de Deza, confesor de Isabel La Católica, en recuerdo de las pintas de vino de su tierra natal.

La calidad de la tinta de Toro –con cepas de más de cien años- hace de sus vinos un producto de fama internacional que supone el motor económico de la zona y el principal medio de vida junto a la agricultura, sector importantísimo en el desarrollo de la comarca con productos de primera calidad.

Según datos del Consejo Regulador de Toro, durante la pasada campaña de la vendimia se recogieron más de 18 millones de kilos de uva en bodega de calidad "excelente", lo que hace augurar asimismo la excelencia del vino.

 

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