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Aquona organiza una cata de agua de Zamora para poner en valor su calidad bajo el lema: "Un vaso del agua del grifo, por favor"

Aquona organiza una cata de agua de Zamora para poner en valor su calidad bajo el lema: "Un vaso del agua del grifo, por favor"

Bebe salud, y para ello pide un vaso de agua del grifo, por favor.
Un vaso de agua de grifo, por favor fue el título de la Jornada que tuvo lugar ayer en Zamora, con el motivo de los actos del Día Mundial del Agua del 22 de marzo.

La cata fue guiada por David Ribes, experto en la materia y miembro de la Comisión de Calidad de las Aguas del Grupo Suez al que pertenece Aquona.
El acto contó con una buena representación de la sociedad zamorana de distintos ámbitos. Del tercer sector participó Fermín Benayas de la Asociación Española contra el cáncer (Zamora)
e Isaac Macías de Cruz Roja Zamora. Del deporte zamorano grandes piragüistas con medallas mundiales, europeos, y campeonato y subcampeonato de España como Eva Barrios y Laura Pedruelo, y el olímpico y medallista Emilio Merchán. Y de medios de comunicación Carlos Zardain de la Opinión de Zamora y Silvia García de Noticias Castilla y León, junto al gerente de Aquona Nicolás Esmorís.
El objetivo de la exposición y la cata de aguas posterior era poner en relieve la calidad del agua que llega al grifo de los zamoranos, gracias a una gestión eficaz del recurso hídrico basada en el
cuidado del medio ambiente y en la innovación tecnológica.

En primer lugar, David Ribes lanzó una pregunta importante ¿Quién bebe agua del grifo?, el 70% de los participantes afirmaron que sí, y todos ellos afirmaron que les gustaba su sabor. A
continuación, Ribes explicó los beneficios del consumo de agua del grifo:
Es mucho más económica, no genera residuos, está más vigilada y controlada y es más sana, aporta las sales minerales que el organismo necesita.
En cuanto a la economía, Ribes explicó que es 1.000 veces más económica que el agua embotellada, de media, un céntimo de euro, lo que equivale a 10 litros de agua.
En cuanto a la sostenibilidad, expuso que España es el quinto país en consumo de agua embotellada cuando el 99,5% del agua servida a nivel nacional es apta para consumo humano.
También expuso que somos el tercer país en producción de plástico. El agua del grifo no genera residuos y es respetuosa con el medio ambiente.
En cuanto al control, aportó un dato, en Zamora se analizan más de 500 muestras anuales, y más de 13.000 parámetros analíticos.
Y en cuanto a las sales, explicó que aporta los nutrientes que el cuerpo necesita, además de que un agua con mineralización media como Zamora quita mejor la sed respecto un agua de mineralización débil.
Falsos mitos sobre el agua del grifo
A través de su exposición, David Ribes quiso desmontar algunos prejuicios del agua del grifo. Indicó que no es cierto que las aguas duras provoquen cálculos renales, sí ayudan factores genéticos o la dieta. Incluso beber poca agua y tener un nivel de hidratación bajo puede favorecer los cálculos.
Respecto del cloro, planteó que según la Organización Mundial de la Salud, la concentración de cloro solo aporta seguridad bacteriológica al agua no teniendo ningún efecto sobre la salud.
Ribes explicó que el agua del grifo de Zamora es "sanitariamente perfecta" y que además es de muy buena calidad. Entre sus características resaltó que es de dureza y nivel de sales medio y muy equilibrada. Es más, su contenido en sales minerales necesarias para el organismo (calcio, bicarbonatos, magnesio, sulfatos...) "la convierten en un elemento necesario para la salud cardiovascular".
Una cata diferente
Algunos asistentes habían realizado catas de otros tipos, pero ninguno de agua. En ésta pudieron evaluar cinco tipos de agua de consumo habitual de diferentes zonas, en nueve muestras y distintas procedencias, de embalse, de red, desalada y embotellada de distintas mineralizaciones.
A continuación, pasaron a degustar las aguas, a realizar un análisis sensorial de ellas y a descubrir sus diferencias. Finalmente, con las últimas tres muestras realizaron una cata ciega en dónde las tres eran de procedencia del agua de grifo de Zamora, y el resultado fue que los diez participantes se posicionaron favorablemente expresando su percepción sobre esta agua: fresca, rica, neutra,
equilibrada, familiar, incolora, me gusta, incolora, inodora e insípida, de sabor puro...
La jornada hizo reflexionar al 70% de los asistentes que bebían habitualmente agua del grifo, sobre los beneficios que no conocían, así como al 30% de los participantes que no la consumían habitualmente y que además de conocer estos beneficios, valoraron el agua del grifo de Zamora muy positivamente.
Por todo ello al finalizar la jornada, Ribes planteó, yo bebo agua del grifo, ¿y tú?

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